Archivos con la etiqueta: prevención

20 de noviembre de 2013

Una de las campañas que me parecen más útiles es la que promueve la Organización Mundial del Ictus.

 Antes de nada diré que Ictus es un término latino que significa golpe, ataque súbito. Es sinónimo de accidente cerebro vascular.

La campaña se llamaba “Uno de cada seis “y es muy oportuna porque:

  • una de cada 6 personas en todo el mundo sufrirá un ictus a lo largo de su vida.
  • una persona sufre un ictus cada segundo.
  • cada 6 segundos fallece una persona a consecuencias de un ictus.

 Su lema es: “No se arriesgue. Una de cada seis personas corre riesgo de sufrir un ictus, podría ser usted. Conozca la realidad. Salve una vida hoy. ¡Actúe ahora! 

Los seis retos del Ictus son los siguientes:

1.- Conocer los factores de riesgo personales que son: la hipertensión arterial, diabetes,  hipercolesterolemia, fibrilación auricular.

2.- Evitar la obesidad siguiendo una dieta saludable baja en: azúcar, sal y grasas saturadas.

3.-Llimitar el consumo de alcohol.

4. Evitar el tabaco y en caso de fumar, solicitar ayuda para dejar de hacerlo.

5.-Ser físicamente activo y hacer ejercicio de manera regular.

6.- Aprender a reconocer los signos de aviso y cómo actuar en tal caso.

Estos son los 6 signos de aviso:

  •  –Pérdida de fuerza en la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco. La pérdida de fuerza en la cara, provoca  asimetría en el rostro,
  • Trastornos de la sensibilidad, sensación de «acorchamiento u hormigueo » de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.
  •   –Pérdida súbita de visión, parcial o total, en uno o ambos ojos.
  •   –Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse, y ser entendido por quien nos escucha.
  •   –Dolor de cabeza de inicio súbito, de intensidad inhabitual y sin causa aparente.
  •   –Sensación de vértigo intenso, inestabilidad, desequilibrio o caídas bruscas inexplicadas, si se acompañan de cualquiera de los síntomas descritos con anterioridad.

Acudir rápidamente al hospital, dentro de las 4 horas y media, es vital ya que reduce la mortalidad y las secuelas.

Hasta la próxima ¡Salud!

  0
28 de octubre de 2013

Podemos decir que la prisa es uno de los males de estos tiempos ¿Quién no se ha visto enredado en ella?

Pero hay personas que viven instaladas constantemente en las prisas.

Se me ha ocurrido el siguiente acróstico con las letras de la palabra PRISA

P Personas

R Rápidas

I Insatisfechas

S Siempre

A Activas

Cual malabaristas, que cada vez tienen más pelotas en la mano, están así como pueden  haciendo mil y un contorsionismo, estirándose y requeté estirándose para poder atender a todas ellas. De cara al público son personas muy vistosas,  pero por dentro están hartas de tanto malabarismo.

Ya se sabe que las prisas constantes no son buenas para la salud, alguno de sus efectos dañinos son los siguientes:  Hipertensión arterial, enfermedades cardiacas ( incluido el temido infarto de miocardio) aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, fatiga, diabetes, úlceras de estómago y duodeno, impotencia, pérdida de deseo sexual, disminución de la fertilidad, interrupción de la menstruación o alteraciones en su ritmo, aumento en la susceptibilidad a enfermedades, falta de memoria y de concentración, cefaleas, caída del pelo, acné, depresión  o ansiedad, obesidad o sobre peso, envejecimiento prematuro. ¿Qué más queremos?

La persona montada en la prisa no solamente se está haciendo daño a ella misma sino también a los que la rodean. La familia de un “Don/Doña prisas” sufre mucho: sufre muchas ausencias, cuando  se siente que no está ahí ese padre- madre-esposo-esposa cuando se le necesita, y porque además imponen un ritmo de vida muy rápido. Todo esto a la larga se traduce en múltiples y diferentes problemas familiares que no compensan ni por asomo todo lo que las prisas prometían dar.

El tratamiento que se me ocurre es bajar la velocidad de nuestra vida. A mi mente acuden aquellas palabras sublimes que dijo Jesús a una” prisas”:” Marta, Marta afanada y turbada estás con muchas cosa pero solo una es necesaria”.  Esto  se encuentra, por si lo quieres leer,   en  Lucas capítulo 11 versículos 38 a 42 y lo considero el tratamiento perfecto para el mal de las prisas que nos aqueja.

Hasta la próxima ¡Salud!

  0
07 de febrero de 2013

El otro día fui a una conferencia y  me fijé en las manos de uno de los ponentes: tenía todos los dedos destrozados, sus uñas eran la mitad de lo que debían de ser, estaban todas comidas.

Era una persona adulta, intelectual, pero sus manos hablaban y decían  cosas importantes acerca de él.

Cuando una persona se come las uñas es que algo no anda bien.  Mucha gente dice que se las come por nerviosismo, como por ejemplo antes de un examen. Si es algo puntual se puede admitir, pero normalmente esto no es así. Suele ser una situación mantenida en el tiempo.

Estas personas pueden ser nerviosas,  pero hay algo más: una inseguridad, una falta de confianza en si mismas, una baja autoestima, y esto normalmente viene desde la infancia.

Si eres madre o padre, mira las manos de tus hijos, si esto está ocurriendo, lo mejor que puedes  hacer es no decirle nada directamente a él como: “No debes comerte las uñas”, esto no solucionará nada, en todo caso aumentará su ansiedad al ver que no lo puede evitar. Pero puedes hacer algo mejor.

Trasmite amor a tu hijo, hazle  saber lo importante que es, lo orgulloso que te sientes de él, las múltiples virtudes que tiene, no lo hagas en general, enuméraselás, no te inventes ninguna, pero seguro que siendo honesto puedes decirle muchas, y díselas convencido tú también. Haz esto  todos los días. Una buena costumbre es al irle a despedir por la noche, o al despertarle por la mañana. El oír esto de tus labios será la mejor medicina.  Si eres cristiana puedes decirlo en forma de bendición dando gracias a Dios por su vida. 

Si ya eres adulto, está terapia te la tendrás que aplicar tú solito, dándote cuenta de tu valía personal. Quizás no puedas curarte tú solo  y necesites ayuda de  un psicólogo.

Hay algo que ayuda de una manera especial y es saber que Dios nos quiere. Él ha dicho que “con amor eterno te he amado”. Este amor tan especial que Dios tiene por cada uno de nosotros es lo que  nos  da la base para una aceptación incondicional de nosotros mismos.

Hasta la próxima ¡Salud!

  0
01 de agosto de 2012

Quien ha tenido un calambre muscular sabe lo dolorosísimo que es.

 Suelen presentarse por la noche, como una contractura muscular involuntaria de los músculos de la pierna, principalmente de los gemelos en la pantorrilla, y el dolor es tan grande que te levanta de la cama- ipso facto- como si estuvieras impulsada por un resorte automático. ¡¡¡ La verdad es que si se tratara de un despertador no habría otro más efectivo !!!

Los calambres están favorecidos por la deshidratación y por la pérdida de sales minerales, ocasionados  por: el beber poca agua, las diarreas, los vómitos, la poliuria excesiva, por ejemplo por diuréticos; la sudoración profusa; el ejercicio intenso.  Y también por los trastornos de la circulación venosa de las piernas, relacionados con las varices.

Por todo esto son más frecuentes en verano.

¿Cómo los podemos prevenir?

Combatiendo las causas que los ocasionan.

La primera y la más importante. Estar bien hidratados, y para esto nada mejor que hacer del agua nuestra  fiel compañera.

Dos minerales son muy importantes, el magnesio y el potasio.

El magnesio se encuentra en las semillas (de calabaza, de girasol, de sésamo), en los frutos secos oleaginosos (anacardo, avellana, almendra)y en las legumbres.

El potasio se encuentra en todas las hortalizas y en las frutas, especialmente en el plátano, (este mineral se pierde con mucha frecuencia cuando hay vómitos, diarreas o se están tomando diuréticos).

La vitamina B  principalmente la B2 y la B6 Su carencia favorece los calambres. Se encuentra en el germen de trigo y en la levadura de cerveza

Todas las frutas son ricas en agua y en los minerales y vitaminas antes dichos, por lo que son unas excelentes aliadas contra los calambres, ya sean tomadas tal cual o en forma de zumos.

 Las bebidas isotónicas también ayudan a combatirlos.

Y para el invierno algo muy útil es un rico caldo mineral natural hecho a base de verduras entre las que no deben faltar el apio y la cebolla. Tomado calentito  hará las delicias del paladar y evitará que esa noche los temidos calambres nos despierten antes de tiempo.  

Hasta la próxima ¡Salud!

  0