Archivos con la etiqueta: Hábitos saludables

04 de enero de 2012

Año nuevo, decisiones nuevas.

 ¿Te suena de algo esto?:

“Armario lleno de prendas, de las que  sólo se utilizan unas pocas,  porque muchas o ya se han quedado estrechas, o no nos gustan porque no nos vemos favorecidas con ellas.”

A mi sí que me suena y mucho.  A la consulta de los nutricionistas llegan muchas personas con esta situación. Lo que yo recomiendo en estos casos, y en todos, es hacer una limpieza en profundidad del guardarropa.

Esto va a tener un efecto muy positivo sobre el bienestar y la autoestima de la persona. ¡¡¡No te  puedes imaginar cuánto!!!

Aquellas prendas que están años y años y que no te las pones porque no te llegan a gustar, simplemente despréndete de ellas. (Las puedes dar a alguna asociación benéfica, o a alguien  que las necesite).

Las prendas que te gustan pero en las que ya no entras: también sácalas del armario. Si te gustan muchisimo, guardalas en otro lugar aparte, para recuperarlas cuando entres en ellas,  pero mientras tanto que no están  en el armario.

Sólo deja en tu armario las prendas que te valgan y con las que te sientas favorecida.  

El armartio tendrá menos prendas, pero las que haya serán utilizables. Todo se verá más espacioso, ordenado y bonito.

Es importante que la ropa que quede en tu armario sea la que te favorezca, con los colores que realzan TÚ belleza natural. ¡Y cada mujer tiene unos colores específicos que la favorecen! ¿Qué cómo puedes saber los colores que te favorecen a ti? En la siguiente entrada te lo dire…

Mientras tanto: ¡Salud!

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14 de septiembre de 2011

Por fin vuelvo. El ordenador ha estado descansando, y yo también. En casa hace tiempo que ya todos nos despertamos al son del despertador, en fin que ya todo ha vuelto a la rutina y a la cotidianidad. ¡Y cada año parece costar más!

Y si me pongo a pensar tampoco tiene nada de malo. Volver a lo cotidiano tiene muchas cosas buenas, por ejemplo el reencontrarme con vosotras por medio del blog.
Las bonitas experiencias vividas este verano con la familia y amigos, el recuerdo de la naturaleza, del precioso cielo estrellado, todo esto está ahí en mi mente para poder volver a ello cuando lo necesite, pero ahora el presente, y el futuro me llaman, y aquí estoy.

En esta época siempre digo que es un buen momento para hacer planes, para poner delante de nosotros proyectos que nos ilusiones, tenemos todo un nuevo curso para, poniéndonos en las manos de Dios, marchar adelante y realizarlos.
Estos proyectos ilusionantes nos revitalizarán a nosotros y a nuestra salud. Es tiempo de mirar en perspectiva, a estos doce meses que, si Dios quiere, tenemos por delante, y planear cosas nuevas, o replantearse las de siempre para ver cómo han de afrontarse este año. Siempre por estas fechas apetece introducir algo de novedad en nuestras vidas.

Me gustaría despedirme con la décima que popularizó el Doctor Letamendi*, quizás alguien se inspire en ella para proponerse algún reto, son principios sencillos pero a la vez auténticos tesoros para fortalecer nuestra salud.

Vida honesta y ordenada,
usar de pocos remedios,
y poner todos los medios
en no apurarse por nada.
La comida moderada,
ejercicio y diversión,
beber con moderación,
salir al campo algún rato,
poco encierro, mucho trato,
y continúa ocupación.

Hasta la próxima ¡Salud!

* Esta décima parece ser que no es original del médico español José Letamendi(1828-1897), sino del también español Francisco Gregorio de Salas (1729-1808)

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21 de junio de 2011

Conversar es un arte, y muy pocas personas son artistas en este campo, yo desde luego no.

Escena típica. Dos mujeres quedan para charlar. Una de ellas empieza la conversación.
-Mujer A: ¿Qué tal? Hace mucho tiempo que no nos vemos.
-Mujer B: Si hace mucho tiempo que no nos vemos porque… bla, bla, bla… y bla, bla, bla…
La mujer A intenta meter baza para poder hablar, pero la mujer B en seguida lleva la conversación a su tejado y sigue hablando de sus cosas.

Después de algunas horas de monólogo prácticamente ininterrumpido la primera a duras penas logra decir:
-Mujer A: Bueno me tengo que ir, es que ya se ha hecho tarde
-Mujer B: Pero si no me has contado nada de ti, tenemos que quedar otro día para que me cuentes.

La mujer A se va a casa frustrada porque no ha podido decir nada de lo que la pasaba y la mujer B no se ha favorecido de la que podía haber sido una conversación enriquecedora porque no ha dado espacio ni tiempo a su interlocutora.

Esta situación es frecuente y yo me pregunto: Realmente ¿Es esto una conversación?

Me gusta definir la conversación como: “Hacer un verso con”, pero para eso las diferentes partes deben de tener la oportunidad de hablar y la oportunidad de escuchar.
La conversación es terapéutica. Y no cabe duda de que contribuye a preservar nuestra salud. Hablar sobre un problema hace que este empiece a solucionarse. Por la ventana de la conversación entra aire nuevo a nuestra mente que contribuye a despejar la situación.

Dicen que tenemos una boca y dos oídos, porque debemos oír más que hablar. Pero es que hay personas que, en una conversación, siempre hablan muchísimo más que escuchan, y otras que siempre escuchan más que hablan.
Si eres una artista en el arte de la conversación ¡felicidades!
Pero si todavía te queda mucho por mejorar, como me pasa a mi, debemos ser conscientes de qué tipo de mujer somos “boca” u “oído” y así de una manera consciente hacer esfuerzos premeditados para enriquecernos con aquella cualidad de la que estemos más escasas.
Hasta la próxima ¡Salud!

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05 de abril de 2011

La semana pasada estuve en un congreso internacional de nutrición, alimentación y dietética. Fueron dos días y medio muy densos, escuchando a muchos profesionales hablando de las últimas novedades en su campo.
Uno de los ponentes hablando de la prevención del envejecimiento comentó algo que quiero compartir en el blog.
Nos decía que hay cuatro puntos clave para prevenir el envejecimiento:
1. El ejercicio físico
2. Una nutrición adecuada
3. La disminución del estrés
4. El ejercicio mental
Si nos paramos a pensar en ello, tiene mucha razón, son cuatro cosa básicas, pero importantísimas.
1. Por un lado el ejercicio físico va a fortalecer nuestra forma física, huesos, músculos, resistencia cardiaca y respiratoria, aumenta las defensas, es un antídoto contra la depresión, etc, etc.
2. La nutrición puede aportar o bien una alimentación rica en antioxidantes: frutas, verduras, vitaminas: A, C, E, grasas monoinsaturadas como las del aceite de oliva, frutos secos, fibra, pescado, agua, etc, etc, que evitan el estrés oxidativo.
O bien todo lo contrario: una alimentación con abundantes grasas saturadas, grasas trans, azúcares simples, etc; rica en radicales libres que potencian la oxidación y el envejecimiento celular.
En nosotros está el elegir una u otra.
3. ¿Y qué me decís del estrés? Hasta que punto somos conscientes de que contribuye a nuestro envejecimiento. Es un campo que nos puede dar mucho que pensar. Porque en este mundo actual el estrés está a la orden del día. Esto me trae a la memoria que La Biblia nos anima, en múltiples ocasiones, a dejar nuestras preocupaciones en manos de Dios, porque Él tiene cuidado de nosotros. ¡Buen antídoto!
4. Pero lo que más me impactó fue lo del ejercicio mental. Estoy muy acostumbra a pensar en el ejercicio físico, pero este ponente me hizo ver la importancia del ejercicio mental para combatir nuestro deterioro intelectual. ¡Esto me parece interesantísimo! Es una llamada de atención y también todo un campo a explorar.

El prestigioso doctor Paul Tournier en su libro “Aprendiendo a envejecer” dice que para el retiro hay que prepararse con muchas décadas de anticipación, estos cuatro consejos nos ayudarán a ello.

Hasta la Próxima ¡salud!

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11 de septiembre de 2010

Indiscutiblemente las vacaciones han terminado y no hay manera de prolongarlas más. Atrás quedan los vellos recuerdos del verano, los bonitos paisajes contemplados, los buenos momentos vividos.
Los niños ya han empezado sus colegios, y para los que estamos acostumbrados a contar en cursos – reminiscencia de nuestro tiempo de estudiantes- un nuevo curso ha empezado.
Y para algunas personas, como los judíos, no sólo empieza un nuevo curso sino también un nuevo año ¡felicidades!

Realmente es tiempo propicio para marcarse nuevos retos, metas, o propósitos.
Muchos de ellos pueden tener relación con nuestra salud, como no dejar para más tarde la visita al médico para que nos hagan el reconocimiento (y aquí cada uno pone ese reconocimiento que tiene pendiente desde hace tiempo: ginecológico, dental, de próstata, de colon, tensión arterial, analíticas, etc., etc., etc.) Nuestra salud saldrá fortalecida.

Igualmente es un buen momento para marcarnos unos objetivos realistas en cuanto al ejercicio periódico que queremos hacer. Y lo más realista, en muchos casos, es el caminar al menos cinco veces a la semana, media hora, a ritmo ligerito.
O bien hacer excursiones periódicamente, en donde podamos incorporar el senderismo, en familia o invitando a otros amigos, seguro que todos disfrutaremos con estos paseos, y saldremos grandemente beneficiados a muchos niveles.

También es la época de proponerse hacer un curso sobre alguna materia que nos atraiga, o empezar algún voluntariado que nos motive, y de preguntarse ¿qué puedo hacer este curso para mejorar mi vida a nivel espiritual?

¡¡¡No sé, hay tantas y tantas cosas que podemos hacer!!! El caso es ser conscientes del hecho y pensar que el optimismo que nos proporcione su realización será una muy buena inyección de moral para nuestra salud.

Sí, realmente ante nosotros se extiende un periodo nuevo de tiempo con múltiples posibilidades.
Para todos¡¡ muchas felicidades!!

Hasta la próxima ¡Salud!

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26 de junio de 2010

Ya ha llegado el verano, y con él las ansiadas vacaciones, ¡¡¡ por fin podemos ir a disfrutar de unos días de descanso!!!

Y para llegar al destino elegido, muchos de nosotros utilizaremos el vehículo privado. Sin intención de ser una aguafiestas, junto a los desplazamientos por carretera se asocian los accidentes de tráfico, trágico impuesto que la sociedad actual paga por desplazarse.

Muchos de los factores de los accidentes de tráfico no dependen de nosotros y poco podemos hacer para evitarlos.
Estoy pensando en: el mal estado de algunas carreteras, la mala señalización de las mismas, las inclemencias meteorológicas, la imprudencia temeraria de muchos conductores, que sin ser conscientes del riesgo que corren ponen en peligro no sólo su vida sino la de otros viajeros, cuya única culpa ha sido coincidir con ellos en esa carretera.

Pero también hay otros factores sobre los que sí podemos influir, dependen de nosotros por así decirlo, y sería una irresponsabilidad no hacer nada por ellos.
He aquí algunos:
· Vigilar el estado del vehículo, dejándolo a punto antes de iniciar el viaje. Esto incluye llevar en buen estado todas los recambios necesarios.
· Ponerse el cinturón de seguridad y llevar a los niños pequeños con los dispositivos de retención adecuados a su edad
· Si estamos tomando medicación, asesorarse de que está no tenga efectos sobre la conducción
· No distraerse al volante. Hay muchos motivos que nos pueden despistar: móviles y otros aparatos, animales sueltos, niños alborotando, etc.
· No tomar alcohol, ni cualquier otra droga
· No fumar conduciendo
· Respetar las reglas y señales de tráfico ¡no están para fastidiarnos sino para ayudarnos!
· Tomarse los periodos de descanso necesarios
· No hacer comidas copiosas en los descansos, porque nos producirán somnolencia
· Ir a la velocidad adecuada a la vía
· Tener los seguros en regla

A ti se te ocurrirán muchos más para añadir a la lista.
Mi deseo es que todas podamos ir y volver, y al regreso seguir encontrándonos aquí.

Hasta la próxima ¡Salud!

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08 de marzo de 2010

Muchas personas son estreñidas, este es un mal muy relacionado con el estilo de vida actual.
Se entiende por estreñimiento la emisión infrecuente, inferior a 3 veces por semana, de heces duras y secas, a veces en forma de bolas.
Así que no pienses que si no haces de vientre todos los días eres estreñida, ya ves que hay una variación más amplia, dentro de la normalidad.

Hay un estreñimiento orgánico, causado por una patología concreta del que no voy a hablar aquí.
Hay un estreñimiento transitorio que se debe a alteraciones de nuestro ritmo de vida habitual como son: los viajes, un encamamiento prolongado, el postoperatorio o el posparto. En estos casos sólo hay que dar tiempo al tiempo pues desaparece al desaparecer la causa que lo motivó.
El estreñimiento crónico o funcional: es el gran problema. Algunas personas no sienten ningún otro síntoma, mientras que otras presentan trastornos asociados como: meteorismo, flatulencia, dolor abdominal difuso, anorexia, cansancio y cefaleas.
Las causas más frecuentes son:
– Una alimentación pobre en residuos.
– La toma de poca agua.
– Excesivo sedentarismo.
– Inhibición del deseo de defecación
– Abuso de laxantes.

Considerando con calma estas causas tendremos el tratamiento:
– Una alimentación rica en residuos: verduras, frutas con piel, ciruelas, dátiles, miel, aceite de oliva, alimentos integrales, pan integral en donde se conserva el salvado- laxante natural por excelencia-
– La ingesta de al menos dos litros de líquido al día, ¡agua incluida!
– Actividad física: si queremos que nuestro intestino se mueva, debemos mover nuestro cuerpo. El sedentarismo implica también sedentarismo intestinal.
– Reeducar nuestros hábitos de defecación: (No inhibir el deseo cuando este se presenta, porque a base de inhibirlo terminamos por anularlo) El mejor momento para hacer de vientre es de 15 a 60 minutos después del desayuno.
– La reeducación intestinal puede implicar la disminución progresiva de la dosis del laxante habitual para lograr la retirada definitiva en 3-4 semanas.
– La mejor postura para defecar es en cuclillas, como lo harías en el campo.

Tómatelo con calma, ¡necesitarás un plazo de 2-3 meses! Pero al final querer será poder.
Hasta la próxima ¡Salud!

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06 de febrero de 2010

Si has contestado afirmativamente a dos o más preguntas del cuestionario de la anterior entrega, lo lógico sería que:
· Acudieras a tu médico para que te pudiera hacer una densitometría, para ver la densidad real de tus huesos, y así establecer, si es necesario, el tratamiento adecuado.
· Camina durante un buen rato todos los días, ¡¡sin excusas!!
· Sal a la calle a tomar la luminosidad del sol, la necesitas para formar vitamina D, necesaria para la absorción del calcio, porque por mucho calcio que tomes si no tienes suficiente vitamina D, no podrás absorberlo correctamente.
· Realiza ejercicio físico de manera regular, por ejemplo media hora tres días a la semana, preferiblemente de carga y de extensión (evita las flexiones, no son convenientes)
· Duerme en una cama plana y firme, y con una almohada baja.
· Cada mañana cuando te levantes, hazlo con cuidado y después de levantarte, realiza ligeros estiramientos de brazos, piernas y tronco.
· Cuida tu dieta. Debes tomar alimentos ricos en calcio. Hazte con una lista y tenla en consideración. Si ya estás en la menopausia deberás aumentar la cantidad de calcio a ingerir.
· Evita el consumo de café, alcohol y de tabaco¡¡Son unos auténticos enemigos!!
· Se consciente de la postura corporal que adoptas en cada momento, por ejemplo al andar o al sentarte. Camina erguida y no encorvada.
· Evita los asientos blandos y que se hundan. Son mejores los rígidos. Adopta una postura correcta al sentarte en ellos: Con los pies en el suelo, y la espalda y el cuello rectos, reposando en el respaldo.
· Si es que necesitas levantar pesos, flexiona las rodillas pero no la espalda.

Recuerda que todo esto es para prevenir o detener una enfermedad de las llamadas silenciosas, que no dan síntomas hasta que debutan, por ejemplo, con una fractura de cadera, de vértebras o de muñecas, con los consiguientes problemas que esto ocasiona, por eso todo lo que se haga para combatirla redundará en nuestro beneficio, ¡valdrá la pena!

Hasta la próxima ¡Salud!

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18 de enero de 2010

Si te estás planteando dejar de fumar, como comenté en la entrada anterior, una buena inyección de ánimo va a ser tener claro los múltiples beneficios que esta decisión te va a deparar. Aquí van sólo unos pocos, hay muchísimos más que tú mismo puedes añadir de tu propia experiencia.

· Mejora la salud y la calidad de vida.
· Aumenta la esperanza de vida.
· Disminuye el riesgo de cáncer de: pulmón, laringe, cavidad bucal, esófago, páncreas, vejiga, y cuello uterino.
· Reduce el riesgo de muerte por causa cardiovascular: infarto y cardiopatía isquémica.
· Reduce el riesgo de enfermedad arterial oclusiva periférica.
· Desaparecerá la tos.
· Padecerás menos catarros y resfriados.
· Recuperarás el gusto y el olfato.
· Desaparecerá el mal aliento de la boca.
· Disminuirán los dolores de cabeza.
· Te cansarás menos al subir las escaleras o al andar. El rendimiento físico en el deporte mejorará.
· Mejorarán las relaciones sexuales.
· Mejorará el aspecto de tu piel y se retardará la aparición de arrugas.
· Desaparecerá el color amarillento de tus dedos y uñas.
· Se reduce el riesgo de úlcera gastroduodenal.
· Mejorará la salud de los que te rodean al no exponerlos al humo del tabaco.
· Si estás embarazada tu hijo nacerá de mayor tamaño.
· Desaparece uno de los factores de riesgo de la osteoporosis.
· Tu casa, tus ropas y las de tus amigos cuando van a verte no olerán mal.
· Ahorrarás mucho dinero, que podrás destinar a otros fines.
· Serás un ejemplo muy positivo para todos aquellos que te rodean.
· Recuperarás la libertad de la nicotina.
· Aumentará tu autoestima: Has luchado y lo has conseguido ¡¡¡ Felicidades!!!

Hasta la próxima ¡Salud!

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08 de enero de 2010

Si te has despertado al nuevo año con propósitos renovados y has decidido que de este año no pasa, que dejas de fumar ¡¡Felicidades, ya has dado el primer paso para conseguirlo!!
Las mejores hazañas empiezan por el proponérselo.

Porque lo primero que tienes que tener claro es que quieres dejar de fumar. Motivos no te van a faltar, ¡y son tantos los beneficios! La próxima entrada hablaremos de esto.

Después puedes fijar una fecha para dejar de fumar, por ejemplo dentro de dos o tres semanas y un día en concreto. Esto te dará un tiempo extra para prepararte bien, por ejemplo leyendo una buena guía al respecto y consultando con tu médico.

Anota en un registro los cigarrillos que fumas en estas semanas (dónde, cuándo y cuánto los disfrutas). Observarás que muchos cigarrillos los enciendes de modo automático.
No fumes de manera automática, así fumarás menos.
Si consigues no fumar alguno, anota qué has hecho para superarlo, e intenta repetirlo.

Y lo más importante: comunica tu decisión a todos: familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo… y hazles partícipes de la fecha que has elegido para dejarlo, pidiéndoles su ayuda y colaboración.
Puedes elegir a alguna de estas personas para hacerle tú más estrecho colaborador,
con el que te comprometes a dejar de fumar.

El día elegido debe ser un día en el que no tengas un estrés especial, ni tampoco compromisos sociales. Podría ser un comienzo de vacaciones o un fin de semana.
A partir de este día deja el tabaco totalmente y de golpe. El abandono gradual, salvo excepciones, no suele dar buenos resultados a largo plazo.
Después de esto no te plantees grandes metas, solamente di cada día: “Hoy no voy a fumar”
Y recuerda: “si otros lo han logrado, tú también puedes lograrlo”.

No te deprimas si alguna vez tienes una recaída, recomponte y continúa con la lucha, porque de seguro estarás más cerca de lograr tu propósito que antes de decidirte.
Y como dice un refrán: “Quién la sigue, la consigue”.

Hasta la próxima ¡Salud!

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