Archivos con la etiqueta: Descanso

05 de agosto de 2010

Tiempos de descanso, de relax, de cambio.
Todos necesitamos estos tiempos, nuestro cuerpo los necesita, nuestra mente también. Si deseamos estar saludables debemos concedérnoslos y ¡ sin ningún problema de mala conciencia!
El cambiar de vez en cuando de actividad, es saludable, ya hablé de ello en una entrada anterior.
El verano nos ofrece esta posibilidad. Tiempo de estar con la familia, con los amigos. En lugares diferentes, haciendo cosas diferentes, relacionándonos con gentes diferentes, para llenar las alforjas con nuevas experiencias que nos enriquezcan personalmente.
No importa dónde vayamos: lejos, cerca, o nos quedemos en nuestra propia casa,
lo importante es que queramos disfrutar de la vida junto a las personas que nos rodeen.

Y… descansar. Cuando oigo esta palabra vienen a mi mente dos citas que me parecen sublimes, ambas son de la Biblia.
La primera son unas palabras que pronunció Jesús: “Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar
La segunda es de un salmo, y con la metáfora en mente de Dios como pastor dice:
“ En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará”

¡Qué preciosidad! ¿Se puede pedir más? Suena maravilloso “delicados pastos, aguas de reposo” ¡Con lo que me gustan a mí estos sitios! ¿Hay algo más refrescante que esto? ¡¡Todos los helados que me vaya a tomar este verano se quedan cortos!!
Qué invitaciones más amables. Las acepto, me parecen fabulosas y describen a la perfección lo que me gustaría llegar a conseguir este verano, y realmente en toda época del año.

Por mi parte voy a empezar a poner en práctica lo dicho y durante unos días me desconectaré del ordenador ¡¡esto también es otra forma de descansar!!

Hasta la próxima ¡Salud!

  0
05 de julio de 2010

Con el actual estilo de vida que llevamos, las vacaciones no son un lujo ¡¡¡ son una auténtica necesidad!!! A causa de los horarios tan estresantes a los que nos vemos sometidos todo el año, el cuerpo nos pide un alto en el camino, y es bueno concedérselo.
Y esto no sólo es necesario para los padres, sino igualmente para los hijos, ¡ellos también sufren el estrés!
Así que se impone un cambio: un cambio de ritmo, de actividades, de paisaje, en fin un cambio de vida, aunque sólo sea por unos pocos días
Y este cambio es lo que su nombre indica: “ Un cambio”. Tenemos que dejar atrás nuestras responsabilidades de todo el año ( en la medida de lo posible claro está, algunos “trabajos” como padre-madre no tienen vacaciones, pero sí que admiten bastantes reajustes).

Algunos sugerencias:
* Si trabajas de cocinera: procura que no seas tú la que la que guisas en las vacaciones (esto también se aplica a las amas de casa)
* Si tu trabajo tiene que ver con los ordenadores: déjate el portátil en casa.
* Si te pasas los días conduciendo de aquí para allá, haz los viajes imprescindibles y después aparca el coche hasta la vuelta.
* Los niños, que han aprobado, también pueden olvidar sus libros de texto, así los tomarán con más ganas a la vuelta de vacaciones.
* La tele y el ordenador también se pueden quedar en casa.

Y me diréis: “Entonces ¿qué nos llevamos?”
Podemos llevarnos las ganas de:
– Contactar con las personas: Cónyuge, hijos, otros familiares, amigos con los que compartamos las vacaciones, o también personas nuevas que podamos conocer.
– Disfrutar de las bellezas que la naturaleza ponga a nuestro alcance.
– Alimentar y desarrollar nuestro espíritu. Una buena ayuda para ello es llevarnos con nosotros una Biblia, su lectura nos refrescará espiritualmente ¡Qué nunca viene mal en verano!

En fin, deseo que estas vacaciones sean para todas un auténtico oasis, no sólo para el cuerpo sino también para el espíritu, ¡¡sin duda nuestra salud saldrá fuertemente fortalecida!!

Hasta la próxima ¡Salud!

  0