Archivos con la etiqueta: De este año no pasa

02 de enero de 2014

Año nuevo-propósitos nuevos. Y este año quiero proponeros el ir al médico. ¿Por qué digo esto? A raíz de una noticia que salió en la prensa,  que a una mujer le habían extirpado un tumor de 25 kilogramos de peso  después  que tardó “casi cinco años en ir al médico” por el miedo que les tenía. Esta noticia me sorprendió por la grandeza del tumor, pero el caso de esta mujer no es único, doy fe de ello, conozco muchos casos, algunos de fatales consecuencias.

Es cierto que hay muchas personas que son asiduas visitantes de los médicos, mucho más de lo que cabría esperar;  pero también es verdad, y el caso de esta mujer lo atestigua, que también hay un buen número de personas que no van al médico, nunca o casi nunca. Así pasan y pasan años sin que nadie las haya hecho una mínima analítica de referencia, sin que sepan sus cifras de colesterol, glucosa, tensión arterial, etc. Sin que nunca se hayan hecho una mamografía de control, una citología vaginal; o a edades más avanzadas un cribado  de cáncer de colon, de pelvis, o de próstata.

Y todos estos procesos cogidos a tiempo siempre tienen mejor pronóstico que  si los dejamos evolucionar por falta de control.  

Y qué decir de la falta de visitas al dentista o al oftalmólogo. De esto mejor ni hablar.

O de la creencia, tan extendida, de que las vacunas son solo cuestión de la infancia y que pasados los 14 años ya no hay más vacunas, cuando esto es falso y en la edad adulta determinadas vacunas tenemos que seguir poniéndolas. 

El miedo, la pereza, la vida tan ajetreada que llevamos,  pueden ser lo motivos esgrimidos para justificar nuestra falta de visitas al médico, pero esta dejadez al final se paga con creces, y todo resulta más complicado que si se hubiera ido a su tiempo. Así que  ya  que estamos a principios de año, este puede ser uno de los propósitos más saludables que nos podemos proponer,  porque ya se sabe “más vale prevenir que curar”

Hasta la próxima ¡Salud!

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08 de enero de 2013

Estamos a principios de año, y me apetece proponerme,  y proponeros,  un objetivo, que sin duda alguna fortalecerá nuestra salud, y  no es otro que: “tomarme la vida con calma”.

Harta del estrés  constante que nos impone esta sociedad y en vista de que no trae nada bueno, he decidido ser consciente de que debo luchar contra esto y tomarme la vida con más calma.

Un cierto nivel de estrés es necesario para vivir con normalidad, a nadie se le escapa que ante una situación grave el organismo va a reaccionar capacitándonos para dar la respuesta adecuada, ya sea esta  la lucha,  o la huida. Estos casos de estrés puntual son adecuados  y forman parte de la vida misma. Lo que no es normal es el ritmo de estrés mantenido  al que nos obliga  esta sociedad que parece haberse vuelto loca, ¡esto es sencillamente imposible de soportar!

El organismo se ve afectado  muy negativamente por esta agresión constante y su respuesta en forma de:  aumento de la frecuencia cardiaca, de la frecuencia respiratoria, de hipertensión, de endurecimiento arterial, de envejecimiento cerebral, de estados de ansiedad; ocasiona entre otros  trastornos cardiovasculares,  el más temido es el infarto de miocardio, pero también molestias gastrointestinales, disminución de la respuesta inmunológica, problemas en la piel, problemas psicológicos, etc. , etc.

Indudablemente esto no es nada de sano.

Por eso quiero tomarme la vida con calma. Mi salud me lo agradecerá,  y yo y los que me rodean, disfrutaremos más de la vida.

Tampoco quiero caer en el abandono o la dejadez, quiero ser equilibrada, y le pido a Dios que me  “enseñe a contar de tal modo mis días que traiga a mi  corazón sabiduría”. Saber luchar y saber descansar.

Y sé que para eso me serán muy útiles las palabras del Señor Jesús (¿Por qué no cantar con su ayuda?) que dicen: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da: No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”. 

Eso es exactamente lo que me he propuesto para este año. ¿Te animas a acompañarme en este propósito?

Hasta la próxima ¡Salud!

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04 de enero de 2012

Año nuevo, decisiones nuevas.

 ¿Te suena de algo esto?:

“Armario lleno de prendas, de las que  sólo se utilizan unas pocas,  porque muchas o ya se han quedado estrechas, o no nos gustan porque no nos vemos favorecidas con ellas.”

A mi sí que me suena y mucho.  A la consulta de los nutricionistas llegan muchas personas con esta situación. Lo que yo recomiendo en estos casos, y en todos, es hacer una limpieza en profundidad del guardarropa.

Esto va a tener un efecto muy positivo sobre el bienestar y la autoestima de la persona. ¡¡¡No te  puedes imaginar cuánto!!!

Aquellas prendas que están años y años y que no te las pones porque no te llegan a gustar, simplemente despréndete de ellas. (Las puedes dar a alguna asociación benéfica, o a alguien  que las necesite).

Las prendas que te gustan pero en las que ya no entras: también sácalas del armario. Si te gustan muchisimo, guardalas en otro lugar aparte, para recuperarlas cuando entres en ellas,  pero mientras tanto que no están  en el armario.

Sólo deja en tu armario las prendas que te valgan y con las que te sientas favorecida.  

El armartio tendrá menos prendas, pero las que haya serán utilizables. Todo se verá más espacioso, ordenado y bonito.

Es importante que la ropa que quede en tu armario sea la que te favorezca, con los colores que realzan TÚ belleza natural. ¡Y cada mujer tiene unos colores específicos que la favorecen! ¿Qué cómo puedes saber los colores que te favorecen a ti? En la siguiente entrada te lo dire…

Mientras tanto: ¡Salud!

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04 de enero de 2011

Si eres de las que estás cansada de estar más gorda de lo que deseas.
Si eres de las que estás harta de que la gente te lo diga con indirectas (o con directas)
Si eres de las que al ver fotos de hace unos años añoras ese tipo que hoy está perdido.
Este es un buen momento para replanteártelo y ponerte manos a la obra.
La buena noticia es que tú puedes adelgazar, otras personas a lo largo de todo el mundo lo han logrado, ¿por qué no vas a lograrlo tú también? ¡¡Querer es poder!!
No te digo que no te vaya a costar nada, porque eso no es cierto, sólo te digo que
es posible.
1.- Tendrás que reflexionar el porqué has llegado a pesar lo que pesas.
2.- Tendrás que introducir la actividad física en tu vida (andar media hora al día a paso ligero, hacer deporte. etc., etc.)
3.- Tendrás que analizar tus hábitos alimentarios y ver cuales son los incorrectos, y cambiarlos por otros adecuados:
Quizás eres de las que:
· no desayunas
· te saltas algunas comidas
· picas entre horas
· comes todo lo que sobra por no tirar nada a al basura
· almacenas muchos alimentos en casa y además de los más calóricos
· comes muchos alimentos de alta densidad energética y pocas frutas y verduras
· has hecho con anterioridad dietas “milagro” y ahora de rebote has engordado más
· tienes una vida muy sedentaria
· ……………………………..

En fin, sea cual sea tu caso siempre hay esperanza.
No importa que lo hayas intentado más veces en el pasado, también tú puedes volver
a darte otra oportunidad, como se la darías a los demás, el caso es saber que debes adelgazar y estar dispuesta a introducir y a mantener unos buenos hábitos.

Un consejo: no lo intentes sola, ponte en manos de un buen profesional que te acompañe en todo el proceso.

Tu salud, tu imagen, tu vida social y laboral, y la percepción que tienes de ti misma mejorarán. ¿Por qué no proponérselo para este año que empieza?

Hasta la próxima ¡Salud!

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08 de enero de 2010

Si te has despertado al nuevo año con propósitos renovados y has decidido que de este año no pasa, que dejas de fumar ¡¡Felicidades, ya has dado el primer paso para conseguirlo!!
Las mejores hazañas empiezan por el proponérselo.

Porque lo primero que tienes que tener claro es que quieres dejar de fumar. Motivos no te van a faltar, ¡y son tantos los beneficios! La próxima entrada hablaremos de esto.

Después puedes fijar una fecha para dejar de fumar, por ejemplo dentro de dos o tres semanas y un día en concreto. Esto te dará un tiempo extra para prepararte bien, por ejemplo leyendo una buena guía al respecto y consultando con tu médico.

Anota en un registro los cigarrillos que fumas en estas semanas (dónde, cuándo y cuánto los disfrutas). Observarás que muchos cigarrillos los enciendes de modo automático.
No fumes de manera automática, así fumarás menos.
Si consigues no fumar alguno, anota qué has hecho para superarlo, e intenta repetirlo.

Y lo más importante: comunica tu decisión a todos: familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo… y hazles partícipes de la fecha que has elegido para dejarlo, pidiéndoles su ayuda y colaboración.
Puedes elegir a alguna de estas personas para hacerle tú más estrecho colaborador,
con el que te comprometes a dejar de fumar.

El día elegido debe ser un día en el que no tengas un estrés especial, ni tampoco compromisos sociales. Podría ser un comienzo de vacaciones o un fin de semana.
A partir de este día deja el tabaco totalmente y de golpe. El abandono gradual, salvo excepciones, no suele dar buenos resultados a largo plazo.
Después de esto no te plantees grandes metas, solamente di cada día: “Hoy no voy a fumar”
Y recuerda: “si otros lo han logrado, tú también puedes lograrlo”.

No te deprimas si alguna vez tienes una recaída, recomponte y continúa con la lucha, porque de seguro estarás más cerca de lograr tu propósito que antes de decidirte.
Y como dice un refrán: “Quién la sigue, la consigue”.

Hasta la próxima ¡Salud!

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