Infecciones urinarias

¿Quién ha sentido alguna vez estos síntomas?
Dolor o escozor durante la micción (Disuria)
Aumento del número de micciones diarias con disminución en la cantidad de las mismas (Polaquiuría)
Sensación de quedarse con ganas y de querer volver a orinar al acabar la micción (Tenesmo)
Apremio para la micción (Urgencia miccional)

Esta es la clínica típica de las infecciones de las vías urinarias bajas (vejiga y uretra)
Se pueden decir tantas cosas de ellas que excedería el espacio de este blog, así que sólo me limitaré a dar unas cuantas pinceladas.

Las infecciones urinarias afectan más a las mujeres que a los hombres, el motivo es que la uretra (el conducto que comunica la vejiga con el exterior) es mucho más corto en la mujer que en el hombre. Y también en la mujer el conducto urinario está más cerca del ano. Muchas veces las malas técnicas de limpieza (de atrás hacia delante, en vez de delante hacia atrás hacen que gérmenes propios del trato digestivo colonicen el sistema urinario)
Y dentro de las mujeres afectan más a las sexualmente activas. Por esos muchas mujeres describen que empezaron con molestias urinarias después de las primeras relaciones sexuales o bien después de algunas practicas sexuales especialmente “apasionadas”.
Existe una relación casual, aunque no se sabe el porqué, entre las cistitis y las grandes mojaduras, como bañarse en aguas muy frías o conservar por largo tiempo la humedad en la zona, como por ejemplo al no quitarse un bañador mojado.
Es necesario una buena limpieza de los genitales externos, aunque a veces el uso o el abuso de algunos geles íntimos han propiciado irritaciones, por eso el agua calentita se ha visto como el mejor de los productos para este fin.
Es perjudicial aguantarse las ganas de orinar.

Se supone que están causadas por bacterias, aunque en muchos de los casos es imposible detectarlas (no se sabe si es por ausencia de una verdadera infección o por una tecnología inadecuada para dar con ellas)

Muchos de los episodios aislados de cistitis agudas se resuelven solos en unos días con:
Reposo en cama.
Aumento de la ingesta de líquidos.
Aplicación de calor local en forma de compresas calientes húmedas, baños de asiento calientes o calor seco (como manta eléctrica o bolsa de agua caliente)
La alimentación deberá estar exenta de irritantes como la pimienta, la mostaza, el pimentón y el alcohol.
Si las molestias son intensas o el cuadro persiste habrá que ir al médico para que pueda recetar los oportunos antibióticos (cuando se estén tomando antibióticos hay que reducir la ingesta de líquidos a lo normal)
En las infecciones que son recurrentes es conveniente ver qué de lo anterior nos puede estar afectando, pero normalmente será el médico el que por medio de una historia clínica detallada halle la causa y prescriba el correspondiente tratamiento.

Espero que estos consejos sean de utilidad, sobre todo a “L” que en un comentario suyo propuso el tema.

Hasta la próxima ¡Salud!

      

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